Posibles estrategias de inversión a largo plazo

Voy a hacer una introducción en esta entrada de 3 posibles estrategias de inversión a largo plazo, perfectamente válidas todas ellas siempre y cuando se usen bien. No voy a entrar al detalle en ellas sino que explicaré su funcionamiento brevemente, características, ventajas y desventajas.

El motivo de unificarlas en un único post sin entrar al detalle es que yo no uso ninguna de las tres a rajatabla, sino que cojo lo mejor de cada una, obteniendo lo que a mi parecer es el mejor sistema a muy largo plazo, tanto en términos de rentabilidad, empleo de tiempo, y seguridad. Dicho sistema está explicado paso a paso en el Método de Inversión a Largo Plazo InverFácil.

A continuación, describo los sistemas en función del horizonte temporal para el que están diseñados.

Sistema de inversión Buy & Hold

Este sistema de inversión es, paradójicamente, uno de los más sencillos de emplear y que mayores beneficios reporta a muy largo plazo. Consiste invertir en empresas robustas y mantener sus acciones para obtener beneficios a través de los dividendos. Vamos a ver su funcionamiento chequeando los Pilares de la inversión en bolsa explicados anteriormente:

  • Diversificación: en este sentido, el B&H es excelente. La estrategia te exige que diversifiques en todos los aspectos; sectores, geográficamente, moneda, temporalmente…
  • Empresas robustas: de nuevo, el B&H lo cumple a raja tabla. Hay que tener en cuenta que el horizonte temporal es muy largo, pueden ser décadas, por lo que es imprescindible que las acciones donde se invierta sean de confianza.

La forma que tiene el sistema de analizar si una empresa es robusta y está en un buen momento de compra es a través del Análisis Fundamental, esto es, analizando sus estados financieros: beneficios por acción, endeudamiento…etc.

  • Gestión del riesgo: Además del Fondo de Reserva obligatorio que aplicará para todas las estrategias por lo que no lo volveré a mencionar, el B&H gestiona el riesgo a través de la reducción del precio medio de adquisición de las acciones. Siempre y cuando los Fundamentales no indiquen lo contrario, el mejor momento para invertir en una acción, de acuerdo a esta estrategia, es cuando el precio ha bajado sensiblemente. Esto, curiosamente, es lo contrario de lo que suele hacer la mayoría de los inversores, que se suben al tren cuando ha tenido una importante subida, y cuando empieza a bajar se asustan e incurren en pérdidas al vender.

El momento de mayor caída es el mejor momento de inversión según esta estrategia. Pero reitero, siempre que los Fundamentales sigan siendo buenos.

Lógicamente, la propia Diversificación es otra forma de Gestión del Riesgo a nivel global de la cartera.

El momento de mayor caída es el mejor momento de inversión según esta estrategia. Pero reitero, siempre que los Fundamentales sigan siendo buenos.

Lógicamente, la propia Diversificación es otra forma de Gestión del Riesgo a nivel global de la cartera.

  • Reinversión de las ganancias: En este caso las ganancias únicamente vendrán a través de los dividendos, que será imprescindible reinvertirlos para alcanzar lo antes posible la independencia financiera.

Este sistema cuenta con muchas ventajas que lo hacen recomendable:

  1. Rentabilidad: a largo plazo la bolsa suele subir, por lo que si se hace una buena selección de empresas y se es capaz de soportar psicológicamente las caídas en bolsa que irremediablemente llegarán, se suele obtener una buena rentabilidad.
  2. Crecimiento de los dividendos: las mejores empresas para este sistema son las que aumentan año a año los dividendos. De media, una empresa tipo puede aumentar los dividendos alrededor de un 5% al año. Eso quiere decir que nuestro YOC (rentabilidad con respecto al precio de compra) puede ser espectacular pasados unos años.
  3. Tiempo de dedicación: dentro de las estrategias de inversión, esta es de las que menos tiempo de dedicación requiere. De hecho, podrías estar meses sin chequear la cartera sin que tuviese consecuencias graves.

 

Gestión Automática del Dinero (GAD)

Método creado por Robert Lichello hace ya unos años, y que explica en su libro “Cómo ganar 1.000.000 de euros en bolsa automáticamente”. Por suerte, conocí el sistema antes de saber el nombre del libro, pues en caso contrario lo habría descartado al momento sin dedicarle ni un segundo más. Pero en el propio libro, Lichello ya dice (con otras palabras) que lo del 1.000.000€ es una estupidez que no vas a conseguir en condiciones normales invirtiendo tan sólo los 10.000€ que indica. Así que olvidaos de esto y dadle una oportunidad al método.

Esta estrategia se basa en aprovechar la volatilidad del mercado para, cuando éste sube y tenemos ganancias, vender pequeños paquetes de nuestras acciones. Por ejemplo, si ha subido un 20%, el sistema nos podría indicar que vendiésemos un 5% de las acciones. Y viceversa, si baja un determinado porcentaje, nos da orden de compra de un pequeño paquete.

Se llama Automático porque el sistema, en función de unos determinados parámetros (precio de compra inicial, capital invertido, precio actual…etc.), te dice indica cuantas acciones debes comprar o vender.

Para ello, cuando decides invertir en una acción, lo primero que debes hacer es guardar una parte en efectivo, y la otra invertirla. Por ejemplo, si quieres entran en el Santander con 10.000€, podrías usar un 70% para comprar acciones, y un 30% como reserva de efectivo ante posibles bajadas futuras de la acción.

Una vez compradas, debes decidir un plazo de chequeo del precio de la acción, ya sea diario, semanal o mensual. Por lo general, cuanto más a menudo se haga el chequeo, mayor rentabilidad se obtendrá pues se “cazaran” mejor las variaciones por volatilidad, pero más tiempo tendremos que emplear en esto. La diferencia de rentabilidad tampoco era una barbaridad, aunque a muy largo plazo si podría ser importante: de acuerdo al análisis de sensibilidad realizado en 3 acciones diferentes, rondaba 1 punto porcentual cada año entre chequearlo mensualmente a diariamente (pasaba de una rentabilidad el 9% al 10% anual).

Este precio se va introduciendo en el sistema GAD de acuerdo a la periodicidad arriba indicada, y éste indica cuantas acciones vender o comprar.

No os preocupéis ahora de entender exactamente el funcionamiento y lógica de las cantidades de compraventa, pues en el Método InverFácil lo explico al detalle.

Veamos cómo se comporta con los pilares fundamentales de inversión:

  • Diversificación: teóricamente podrías diversificar todo lo que quisieras, pero en la práctica se haría muy engorroso estar pendiente del precio de cada acción para ver si tienes que vender o comprar. Adelanto que este inconveniente está perfectamente solventado con el método InverFácil.

Por otro lado, existe la posibilidad de usar un único sistema GAD para toda la cartera como si fuese una única acción, considerando un precio medio de compra para todas, lo cual evitaría en el problema. Pero este sistema se alimenta de la volatilidad, y el conjunto de una cartera al completo tiene mucha menos volatilidad que cada una de las acciones que la componen por separado, con lo que se resentiría la rentabilidad.

  • Empresas robustas: de nuevo, nada te impide coger empresas más propias del Buy&Hold, pero este tipo de empresas se caracterizan por ser también menos volátiles, por lo que tu rentabilidad disminuiría.

Las mejores acciones con las que alimentar el GAD son aquellas que, más que tener un gran crecimiento a largo plazo, sufren grandes altibajos. Da igual que a la larga se queden al mismo precio que las compraste, en ese caso habrías obtenido igualmente una gran rentabilidad.

  • Gestión del riesgo: me encanta como gestiona el riesgo el GAD. No solo te obliga a mantener una parte en efectivo, independiente del Fondo de Reserva, sino que además según va subiendo el precio y entrando en la zona de mayor riesgo financiero según la gráfica anterior, vas deshaciendo posiciones por lo que tu exposición cada vez es menor.
  • Reinversión de las ganancias: en este caso las ganancias provienen, además de los dividendos, de las ventas que vas haciendo, de modo que se añaden al efectivo disponible para reinvertir cuando el precio baje.

Y no solo estas reinvirtiendo ganancias, sino que lo estás haciendo en aquellos momentos en los que el riesgo financiero es menor, cuando el precio de la acción ha bajado.

De este modo, me parecen muy claras las ventajas del GAD frente al Buy&Hold convencional. De hecho, a muy largo plazo siempre obtiene mejor rentabilidad salvo en un caso: en aquellas acciones que suben indefinidamente sin tener caídas puntuales, pues lo que ocurriría es que cada vez venderíamos mas acciones hasta el punto de salirnos del mercado.

En cualquier caso, para que esto ocurra la subida de precio tiene que ser espectacular, pues con una revalorización del 1.000% aún tendríamos acciones. Y la única consecuencia es una menor rentabilidad que con el B&H. Ya me gustaría a mí que todas mis preocupaciones fuesen como esta.

Veamos un ejemplo del Santander usando el GAD durante 10 años:

Las flechas rojas son órdenes de compra, y las verdes órdenes de venta. En esta simulación, entramos en 2001 a un precio inicial de 6,64€ por acción y dado que acabamos en 2011 a un precio de 8,17€, supone una revalorización del 19,44% con el Buy&Hold.

Sin embargo, con el sistema GAD chequeándolo mensualmente, nuestro valor de cartera (acciones + efectivo disponible) se ha revalorizado un 93,96%. No sólo eso, sino que en 2011 tenemos un 113,41% más de acciones (más del doble) que con el Buy&Hold, por todas las compraventas realizadas, con lo que ello conlleva en los ingresos por dividendos, que no están contabilizados aquí. Y por último, mantenemos en 2011 un 34% en efectivo, con lo que nuestra exposición al riesgo ante caídas del mercado es mucho menor que con el Buy&Hold. Como veis, tiene importantes ventajas

Método de inversión Stan Weinstein

Stan Weinstein basó su estrategia en 4 etapas por las que las acciones pasaban a lo largo de su existencia.

  1. Etapa de Suelo

Esta fase tiene lugar cuando una acción lleva tiempo descendiendo, de modo que la caída va perdiendo fuerza. En este momento, la media móvil, por lo general de las últimas 30 semanas (mm30), pierde su tendencia bajista convirtiéndose en una tendencia lateral.

Es habitual que el precio vaya fluctuando por encima y debajo de la mm30. Suele haber asimismo una fuerte Resistencia en estos niveles que al precio le cuesta sobrepasar.

2. Etapa de Fase de Avance o Movimiento Ascendente

Momento en que se produce una fuga del precio, manteniéndose por encima de la mm30, una vez superada la Resistencia anterior.  Realmente la Etapa 2 habría empezado un poco antes de como lo he dibujado, cuando supera la mm30 con fuerza, pero lo he hecho así para remarcar el Throwback: éste consiste en la vuelta a la mm30 tras una fuga, y suele ocurrir cuando la ruptura se realiza sin mucho Volumen.

En esta fase el precio se mantiene por debajo de la mm30, aunque pueda haber momentos puntuales en los que la cruce.

3. Etapa de Techo

Se da cuando la subida empieza a perder fuerza y la acción entra en una fase lateral, manteniendo una mm30 más horizontal. De nuevo, es habitual que el precio oscile por encima y por debajo de la misma.

Esta etapa puede dar paso a una nueva fase alcista (etapa 2), o comenzar a caer.

4. Etapa Bajista

Tras perder fuerza la fase 3, se produce una etapa en la que la tendencia de la mm30 es bajista. Por lo general el precio se mantendrá por debajo de la mm30, aunque puntualmente pueda superarla, para luego volver a caer.

El método de Stan consiste entonces en identificar y adquirir aquellas acciones que estén en los inicios de la Fase 2, para salirse cuando llegan a la fase 3. Aunque sigue siendo un sistema a largo plazo, pues estas fases pueden durar años, su rango temporal es inferior al Buy&Hold y al GAD, pues no está pensado para mantener la acción toda la vida.

Analicemos cómo se comporta con respecto a los Pilares fundamentales:

  • Diversificación: Si bien es cierto que este sistema no precisa de tanta diversificación como los anteriores, sigue siendo imprescindible no ceñirnos a una única empresa.

La diversificación dependerá tanto del capital disponible como de la máxima pérdida por operación que estemos dispuestos a tener, que debería ser un todo caso un máximo del 2% del capital disponible para invertir. Es un tema amplio y complejo, que abordaré parcialmente en el punto de Gestión del Riesgo, y en una entrada especifica en el futuro.

  • Empresas robustas: pues tampoco es necesario en este sistema. En mi caso lo he empleado tanto con chicharros como con empresas de gran capitalización. Pero el problema de usarlo con empresas pequeñas es que su volatilidad es muy alta, por lo que aumentan las posibilidades de que en una bajada nos “eche” del mercado, por lo que explico a continuación.
  • Gestión del riesgo:  Este apartado es prácticamente el más importante del sistema Stan. Digamos que tu éxito vendrá dado en un 50% por la estrategia en sí (punto de entrada, selección de la empresa…) y otro 50% por la Gestión del Riesgo que tengas. Para ello, hay una máxima con este sistema, y es no perder con cada operación más de un determinado porcentaje. Este porcentaje se puede calcular de diferentes formas:
  1. Riesgo fijo: se determina el %, por ejemplo un 2% (debería ser el máximo en todo caso, y ya es bastante elevado). Por ejemplo, si tenemos 50.000€ para invertir, en una operación sólo podremos arriesgar como máximo 1.000€.
  2. Riesgo incremental: vamos aumentando o disminuyendo el % de riesgo una determinada cantidad según las rachas positivas o negativas.
  3. F óptima: es una fórmula matemática que, de acuerdo a tu historial de operaciones, te indica exactamente la cantidad total que debes arriesgar en cada operación.

De todas ellas, la que mejor maneja el riesgo y arroja mayores rentabilidades es la F Óptima (más bien, y siendo puritanos, el 10% del resultado arrojado por la F Óptima).

La forma de fijar o limitar estos riesgos, sea cual sea el sistema elegido (fijo, incremental, o F Óptima), es a través de la orden de venta Stoploss. Esta orden lo que hace es fijar un precio, por debajo del cual la orden saltaría, produciéndose la venta y limitando las pérdidas.

Supongamos que tenemos 10.000€ para operar, y fijamos una pérdida máxima del 1%, esto es, 100€. Vamos a entrar en 5 empresas, de modo que tenemos disponibles 2.000€ por empresa. Si la primera empresa tiene un precio de compra de 50€, teóricamente podríamos comprar 40 acciones.

Ahora la pregunta es ¿cuántas acciones podemos comprar realmente fijando nuestro stoploss en 45€?

El cálculo sería: N°acciones = (riesgo maximo – comisiones de compra y venta) / (precio de compra – stoploss).

Así que, suponiendo que no hay comisiones, podríamos comprar un máximo de 20 acciones [(100)/(50-45)].

Esto supone invertir realmente 1.000€, menos de lo disponible inicialmente para esta acción.

Una vez hemos comprado la acción, la forma de proceder es, una vez el precio ha subido un 10%, ajustamos el stoploss hasta el precio de compra. Y posteriormente, tras cada corrección del precio, volvemos a ajustar el stoploss por debajo de la mm30 (o por debajo de la última corrección, dependiendo de lo que queramos apurar). Se ve más claro con una imagen:

Como veis, este sistema es el más complicado de los 3, aunque puede llegar a dar beneficios más rápidamente que los anteriores. Además te evitas las bajadas en Bolsa gracias al stoploss. Sin embargo, también supone tener que aceptar las pérdidas que tendrán lugar cuando salten los stoploss iniciales.

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